El comercio internacional atraviesa una transformación marcada por factores geopolíticos y laborales, una realidad que hasta hace poco era considerada impensable, afirmó Juan Labraga, asesor de Política Comercial del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), al analizar el impacto de las políticas arancelarias impulsadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Durante un seminario sobre el acuerdo comercial con la Unión Europea, Labraga explicó que las decisiones comerciales ya no responden únicamente a criterios económicos, sino también a intereses estratégicos y políticos de los Estados.
“El comercio se está cruzando con las condiciones laborales y eso era impensable”, expresó el funcionario, al destacar que las nuevas dinámicas internacionales están redefiniendo la forma en que los países negocian y establecen sus relaciones comerciales.
Asimismo, sostuvo que los acuerdos internacionales han adquirido una dimensión geopolítica que obliga a las naciones a replantear sus estrategias de integración y cooperación.
“Todo acuerdo internacional pasa a ser una decisión geopolítica de hacia dónde vamos”, señaló Labraga.
Las declaraciones se producen en un contexto de crecientes tensiones comerciales a nivel mundial, impulsadas por la imposición de nuevos aranceles por parte de la administración de Donald Trump y el endurecimiento de las políticas comerciales entre las principales economías.
Especialistas consideran que este escenario podría generar cambios significativos en las cadenas globales de suministro, las inversiones y las relaciones comerciales entre bloques económicos, obligando a los países a adaptarse a un entorno cada vez más condicionado por factores geopolíticos y de seguridad económica.

